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miércoles, 16 de mayo de 2012

¿El fin de Hollywood?


¿Un visionario o un vendedor de mantas zamoranas?


Movie Cloud un proyecto en IndieGoGo que busca 315.000 $ para su lanzamiento; a 53 días de la finalización de la campaña de financiación, llevan 15.492 $.


¿Este va a ser el fin monopolístico de Hollywood?


Estos son los promotores, que se definen como "educadores increíbles que han vendido más de 1'5 millones de libros, han enseñado a los 400.000 guionistas, directores, productores y actores más destacados del momento y, sus antiguos alumnos, han ganado más de 30 millones $ en taquilla"

No sé cuánto de nube o de humo hay....

Entrad, echadle una mirada y aconsejadme si debo formar parte del nacimiento de "la nueva industria"...

Gracias anticipadas por vuestros consejos y análisis

Los nuevos planteamientos de producción en España

Aquí os dejo los enlaces a dos de los nuevos planteamientos de producción audiovisual en España.



¿Qué os parecen éstas iniciativas?


jueves, 24 de noviembre de 2011

Estrategia vs. táctica en el marketing cinematográfico

De manera muy elemental, se define como marketing estratégico a aquel que se centra en definir el producto que se va a desarrollar para cubrir una necesidad del mercado según los siguientes condicionantes: segmentación de mercado (elección del target al que se dirige); elección del público objetivo y posicionamiento (relación del producto y productora con su competencia) y como marketing táctico u operativo aquel que se centra en comunicar el producto al consumidor mediante las técnicas de venta y definición de los sistemas de promoción y publicidad a utilizar.


Cuando el marketing táctico viene condicionado por la presurosa necesidad de estrenar una película y en el desarrollo del producto/proyecto no se ha realizado un planteamiento estratégico que haya adecuado, de alguna manera, el producto al mercado, incluso modificando el producto inicial, habrá que confiar en la buena elección de la única línea de acción que la distribuidora quiera poner en marcha, aunque eso pueda alterar la comunicación de la linea ideológica que el director y productor hubieran imaginado.
Llegado este momento, hay que confiar que, el olfato y la flexibilidad creativa de estos profesionales, toquen la tecla adecuada.

Pero las preguntas siguen ahí y estaría bien el contestarlas.
¿Realmente es necesario un planteamiento estratégico para vender mejor una película?. ¿Es suficiente un buen presupuesto destinado a marketing táctico para facilitar el éxito de una película?.Cuando ese presupuesto necesario para el marketing táctico no va a estar disponible ¿podría ser solucionado con otro planteamiento de marketing estratégico?. ¿Es necesario el planteamiento estratégico sólo cuando no hay dinero para publicidad y promoción (producciones de bajo o medio presupuesto)?

Estrategia y táctica podrían estar obligadas a convivir en el desarrollo de cualquier producto, los audiovisuales también, y ser consideradas no sólo como algo ajeno al producto (producto producido) sino como algo que puede modificar sustancialmente el guión original y la fase desarrollo del proyecto.
Es complicado que uno pueda convivir sin el otro, ya que un planteamiento de marketing estratégico sin un objetivo táctico, terminaría convirtiéndose en un ejercicio especulativo sin resultado práctico y la pura implementación táctica, sin un previo planteamiento estratégico, en un ejercicio oportunista, "cortoplacista· y acomodado a la situación coyuntural.

El marketing online  no es más que el que utiliza una serie de plataformas específicas, pero marketing al fin y al cabo, por tanto, sujeto a las mismas líneas argumentales, comentadas anteriomente.
Y aquí nos encontramos con las mismas cuestiones, dudas,... ¿Nos preocupamos de implementar un marketing online táctico solo cuando nos vamos acercando al estreno? 
Montamos un website, contratamos un comunity manager, creamos un perfil en facebook, un concurso y lo aderezamos con un poquito de Twitter.... 
¿Para qué? ¿Cual es nuestro producto? ¿Cual es el público al que nos dirigimos? ¿Nuestro público está online? ¿Qué vamos a hacer con él? 
Si, dos semanas antes del estreno, nos damos cuenta que a la gente le importa poco lo que hemos hecho ¿Qué vamos a hacer con nuestro producto?
Realmente creo que traemos al mundo online, en algunos casos, los mismos vicios, miedos y sentido unidireccional de la comunicación que en la llamada "publicidad y marketing tradicional", desaprovechando todas las oportunidades y enriquecimiento que nos facilita, más allá de los nuevos lugares comunes a todos aquellos que se sienten online: fansgropus, crowfunding, transmedia,...
Tengo la sensación de que no hemos aprendido nada porque estamos acostumbrados a pensar tácticamente, adecuando nuestros productos, elaborados sin tener en cuenta a nuestro mercado, a nuestros posibles clientes y a sus gustos o necesidades.


Un buen marketing estratégico, junto al desarrollo del proyecto, quizás ayudaría a adecuar los productos a sus potenciales compradores (off y online) antes de comenzar a producirlo.
Minimizar los riesgos de rentabilidad es casi un deber en este tipo de producción que tantos esfuerzos y energías cuesta.
Y siempre, con la suficiente anterioridad, permitirá el sano ejercicio de ensayo-error-acierto y sopesar muchas opciones creativas de marketing táctico.

lunes, 21 de noviembre de 2011

La realidad y el deseo para la industria cinematográfica española

D. José María Otero, ex Secretario General y ex Director Comercial de TVE, realizó las siguientes declaraciones en la pasada edición del E-market de Valencia y comentó su punto de vista sobre la realidad y el deseo para la denominada industria audiovisual española.


Para crear una industria cinematográfica "lo primero que tiene que ocurrir es un cambio de mentalidad. Recuerdo unas declaraciones del famoso cineasta francés Luis Malle a la vuelta de un viaje de trabajo a EEUU, en las que aseguraba que todos los directores americanos, incluso los más marginales, buscaban el fallo en aquellas producciones que no funcionaban. En Europa, cuando ocurre ésto, lo achacamos a una mala distribución o a un mal lanzamiento: nunca pensamos que es la película la que tiene problemas".

Así lo creo desde hace algunos años y así lo he comentado en alguna ocasión. Un cambio de mentalidad que quizás debería empezar por abandonar la distancia entre el proceso de producción y de distribución o ese romanticismo, de siglos pasados, hacia el rodaje con celuloide de 35 mm para después digitalizarlo. 
El "productor", produce; el "director", máximo responsable del resultado del producto, dirige. ¿Quién es el responsable del producto audiovisual? 
¿A quién le interesa que ese producto se comercialice bien? Quizás la respuesta esté en las siguientes declaraciones de D. José María Otero.

"Tenemos que pensar en películas que realmente funcionen y para conseguirlo creo que esta crisis, en cierta manera, va a venir bien, porque hasta el momento la mayoría de productores en España tenía como fuente principal de ingreso la subvención, la televisión y muy poco más."


Si lo que comenta es correcto, ¿porqué le iba a preocupar al productor o al director cuantas entradas van a ser vendidas? y ¿porqué van a tener que plantear un plan estratégico de marketing?
Cuando hablas de estas cosas, en el mejor de los casos, te responden: "Eso será cuestión de la distribuidora con la que negociemos".
Recuerdo alguna pregunta de un director/productor:"¿Tú me puedes asegurar que tu plan de marketing va a funcionar haciendo rentable mi película?", a lo que respondí: "Tu confundes marketing con promoción o publicidad. A producto terminado, sin haber tenido en cuenta la mínima definición de producto antes del desarrollo de proyecto; sin haber contado con un análisis de cada uno de los componentes que conforman tu producto audiovisual y sin haberte preocupado más que lo que tú querías hacer y no de lo que podrían querer ver los espectadores (uno de tus clientes)...haré lo que pueda y me permita tu película".

Así siguió D. José Maria Otero: "Hay que pensar que las películas tienen que ser rentables y es fundamental pre-establecer un plan de marketing concreto para su posterior comercialización. Así se consiguen productos rentables".

El discurso cae en el terreno poco abonado de una gran parte de esos directores/productores que hoy dicen: "la industria cinematográfica española ha tocado fondo, no hay subvenciones, no hay forma de producir..." pero alimenta la fértil esperanza de casi todos aquellos que tratan de crear su espacio adaptado al siglo XXI.


Fuente: http://www.cineytele.com/noticia.php?nid=35285






miércoles, 16 de noviembre de 2011

Word as image

Recuerdo el trabajo sintético de transformar un sentimiento en un gesto o en una postura, tratando de que el espectador  percibiera un inequívoco mensaje y que, mediante la visualización de esos gestos, construyera el discurso. Palabra a palabra, formando frases, formando sentimientos enlazados...... y los lenguajes son así, la correcta unión de palabras/gestos/planos que construyen frases/secuencias que nos transmiten ideas o sentimientos.
Estos recuerdos me los ha traído este genial vídeo promocional del libro "Word as image" de Ji Lee, que comenzó con este juego hace ya más de 20 años, cuando era profesor de tipografía en una escuela de Bellas Artes. Os lo dejo para que lo disfrutéis.



P.S.- El libro se ha comenzado a distribuir el pasado 4 de octubre por Perigee Books una división de la famosa Penguin Books.

sábado, 12 de noviembre de 2011

¡Qué hartura de Marketing 1.0, 2.0, 3.0...¡

Cuando Philip Kotler definió la esencia del marketing como "la técnica de administración empresarial que permite anticipar la estructura de la demanda del mercado elegido, para concebir, promocionar y distribuir los productos y/o servicios que la satisfagan y /o estimulen, maximizando al mismo tiempo las utilidades de la empresa", dibujaba la esencia del mercadeo, dejando claro que hay que anticipar la demanda del mercado para concebir, producir, promocionar y distribuir el producto o servicio  que satisfaga al consumidor. Y esto es probable que siga siendo así... y que lo que haya cambiado sea el consumidor y la utilización de diferentes estrategias para llegar a él.
Cuando se habla de Marketing 1.0, enmarcándolo en una época pasada de pre modernidad, dónde la primacía giraba al rededor del producto como contenedor esencial de una serie de características, convertidas en beneficios, que bastaban para que éste fuera vendido, se utilizaban tres o cuatro de las famosas W, ordenadas en base a los gustos de las directrices de los departamentos de marketing y las estructuras oratorias para presentar productos :"What": qué o el nombre comercial del producto o "When": cuando debe utilizar este producto (la situación con el problema o la necesidad a solucionar), para introducir el argumento. Se continuaba por "Why": por qué debo utilizarlo (Características y beneficios del producto que cubre una  necesidad o soluciona un problema) y se finalizaba por "How": cómo debo utilizarlo para obtener esa satisfacción; a veces se cerraba el discurso oratorio, por aquello del refuerzo de marca, con un nuevo "What" o con un resumen de los puntos esenciales del When, Why, How...probablemente con fuerte carácter de comunicación unilateral, donde yo llevo la sabiduría a mi amplio listado de potenciales clientes con el único y loable objetivo de vender. Aquellos vendedores que decían: "Yo soy capaz de vender una biblia en Rusia y una máquina de escribir en África..." comenzaban a ser mirados de mala manera ya que el "nuevo marketing" había llegado, el producto es el rey y "vamos a tratar de que, cada vez, las ventas dependan menos de los equipos de ventas"... empaquetemos el producto de tal manera que el consumidor lo compre.
El marketing de los bonitos folletos, los cursos formativos con estructura de teatro a la italiana, y los primeros CDs o DVDs interactivos... 


Matizamos el advenimiento del Marketing 2.0 cuando nos damos cuenta que todas las empresas hacen lo mismo; todas hablan de las 3 ó 4 W con un discurso unidireccional; todos los productos son buenos, bonitos y baratos; nuestras ventas no son las de antes y nuestros clientes son "menos tontos". Y nos decimos: "cada cliente es diferente, su "when" puede tener circunstancias especiales, mi "why" puede ser discutido por  un cliente mejor informado,...."
El producto pasa a un segundo lugar. El cliente es nuestro objetivo; dotado de una inteligencia y emociones que siempre tuvo, individualizado por su particular "when" y al que nos dirigimos de forma personalizada, preguntamos y escuchamos. Ya dejamos aquello de "Yo soy capaz de vender..." por el nuevo concepto: "tengo muy buena relación con mis clientes, son muy amigos,...el otro día me comentaba mi amigo, ese que tanto compra,..." y, aunque seguimos dejando aquellos bonitos folletos de la pre modernidad, organizando cursos con estructura teatral y entregando mejores pen drive con la misma interactividad, tratamos de formar "redes sociales", "blogs corporativos","centrales y sistemas informáticos para la puesta en común de toda la inteligencia y el conocimiento corporativo" e incluso nos relacionamos personalmente con nuestros clientes y los tratamos de "amigos del facebook" o "seguidores de twitter"...¡Qué guay¡
Llegó el nuevo dogma: hay que preguntar a nuestros clientes mientras vendemos producto e imagen de empresa, debemos comunicar todo lo que conversamos y no importa tanto el número de clientes potenciales como el de los efectivos y pro activos, pero los niveles de ventas deben seguir creciendo como en aquellos años del marketing 1.0. Claro, con marketing 1.0 ó 2.0 hay que seguir vendiendo.
Nuestro cliente ya no nos necesita de manera exclusiva para saber de nuestro producto, de nuestra visión del producto o de las W que queramos contarle...nuestro cliente está informado desde la fase del desarrollo del producto y posee diferentes fuentes de información más  o menos objetivas...y todo gracias al BCKR que es internet
El sistema productivo, las estructuras empresariales e incluso los directivos siguen siendo los mismos que en las épocas anteriores a la citada pre-modernidad pero debemos hacer Social Media Management y una lista de tareas  que suenan mucho mejor en inglés...
Los equipos de venta se han ido mermando en favor de los crecientes equipos de marketing formados por SMM, CM,...
¡Qué hartura¡ empresas de las épocas del pre marketing 1.0 tratando de vivir en un mundo de crisis económica, "prosumers" y cambios sociales y espirituales, haciendo marketing 2.0

Photo

Parece que todo cambió en estos últimos diez años, pero el objetivo del marketing sigue siendo el mismo: vender.
Como en cualquier época anterior, para vender hay que entender y respetar al consumidor, buscarlo dónde esté y llegar a él con los medios más adecuados. 
Cuando el cliente se informaba mediante el periódico, la radio o la televisión y la capacidad de contrarrestar las campañas publicitarias era nula, todo era más fácil: el mensaje podía ser uni direccional y no importaba nada ni la opinión, ni el conocimiento, ni el sentimiento, ni la adhesión a la marca. Cuando el BCKR hace su entrada, llegan los chats, los foros,... saltan las alarmas ya que la gente puede opinar libremente sobre lo que se le antoja, comienza el nacimiento de los "prosumers" y los departamentos de marketing tiemblan: cualquier "mindundi" puede hacernos daño...vamos a por ellos. Blogs, microblogs, redes sociales... y lo definimos como marketing 2.0., aunque estamos haciendo lo mismo de siempre: buscar al consumidor allá donde se encuentre para venderle nuestro producto y procurar que sus comentarios no provoquen un descenso en las ventas.
Tengo mis seria dudas, y conozco algún caso, de que las empresas que utilizan el marketing 2.0 se hayan convertido en empresas 2.0. Para algunas, la utilización de todas las herramientas de marketing en internet han supuesto numerosos ingresos aunque las críticas y reclamaciones sean ficticiamente subsanadas con un "transmito su opinión, su reclamación o queja al departamento correspondiente..."
Pero no nos preocupemos....el gurú del marketing de los años 70 nos ha avisado...llega el post moderno Marketing 3.0 



La hemos liado; no acabábamos de adecuarnos al 2.0. y nos llega el 3.0...no hay estructura empresarial que pueda ir a esta velocidad.
Para el marketing 3.0 hacen falta sistemas de producción, promoción y distribución 3.0; y directivos y empleados 3.0....Hacen falta mentalidades 3.0 y, quizás, sea necesario dinamitar (desde la cúspide a la base) todas las estructuras empresariales basadas en producir, promocionar y distribuir sin atender a lo que demandan sus clientes.
No quiero, dentro de dos o tres años, estar hablando del marketing 4.0 y no me gustaría seguir utilizando este tipo de términos cuando, al final, seguimos hablando de un concepto de marketing integrado y adecuado a las necesidades de un cliente que seguirá cambiando su concepción del mundo, de los productos, de la utilización de las "ya no tan nuevas tecnologías", de las formas de consumir y de las maneras de exigir buenos productos, a precios justos, que no contaminen ni exploten al planeta. A este "nuevo cliente 3.0" también habrá que ir a buscarlo y convencerlo, con los medios de que dispongamos, de lo buena que es nuestra empresa (Verde, responsable socialmente, justa en sus salarios y en sus sistemas productivos,...) y nuestros productos.

Me invento el acrónimo "BCKR" porque me da la gana

Los acrónimos y siglas parecen convertir los conceptos en más científicos, más serios y su utilización nos dota de un lenguaje secreto, sólo para iniciados que comparten una sabiduría cercana a los gurús, sacerdotes pre conciliares que hablaban en latín o grandes alquimistas.
Hoy, no queriendo ser gurú, ni sacerdote pre conciliar,  ni alquimista,  he creado un acrónimo que espero adopten los grandes del nuevo marketing y cuya utilización cedo universalmente para una mayor economía del lenguaje.

El acrónimo inventado, porque me ha dado la gana, es, por supuesto en "basic english": BCKR


Big: Grande
Common: Común, de utilización pública
Knowledge: Conocimiento
Room: Espacio

Así pues BCKR es el Big Common Knowledge Room, el gran espacio de conocimiento común (y puesto en común).
  BCKR es INTERNET


Hoy me he levantado creativo, generoso y con un cierto toque irónico. Ruego a todos aquellos, con más peso específico y relevancia que yo, incluyan en su escritos este nuenvo acrónimo, lo defiendan para su inclusión en la Wikipedia y, si quieren, lo rentabilicen como suyo....BCKR ha venido para quedarse y formar parte de nuestro lenguaje mágico. Gracias anticipadas a todos los que lo apoyen.

jueves, 20 de octubre de 2011

Los premios de la academia y las redes sociales

Hace un rato, volvía a repasar los datos sobre los últimos premios Oscar del 2011, concedidos por la academia americana, y  los que, teóricamente, hubiesen sido concedidos por los espectadores que opinan en las redes sociales.
Coincidencia en los premios otorgados a la mejor actriz protagonista: Natalie Portman, por su interpretación en "Black swan" y al mejor actor de reparto: Christian Bale, por su interpretación en "The fighter".
Discordancia entre los premios a la mejor película: la academia premió a "El discurso del rey" mientras que las redes sociales hubiesen premiado a "Origen" de Christopher Nolan; al mejor director: el premio de la academia recayó en Tom Hooper por "El discurso del rey", mientras que, socialmente, hubiese sido premiado David Fincher por "La red social" o al mejor actor protagonista: el ruido generado en redes sociales hubiese premiado a James Franco por su interpretación en "127 horas"; mientras, la academia premió a Colin Firth por "El discurso del rey".

Datos obtenidos a través de www.webtrends.com

Natalie Portman y Christian Bale debieron sentirse doblemente premiados y más que satisfechos al haber conseguido esa valoración académica y social.
Para mí es mucho más importante el reconocimiento de los que, tras haber pagado la entrada, se sienten recompensados por lo visto y así lo manifiestan.
¿Qué opináis al respecto? ¿Deberían las academias (la española incluida) instaurar un hipotético "premio de reconocimiento social"?

Dudar sobre el poder y la importancia de los comentarios de los llamados "prosumers" nos llevaría a un elitismo académico sobre la valoración, exclusivamente "artística", de un producto de consumo masivo como es el denominado "Séptimo arte".
Las puertas están abiertas hace ya algún tiempo para que, los consumidores cinematográficos, opinen sobre las películas vistas, sus temas y sus intérpretes; pero, sin caer en recetas mágicas, las puertas siguen abiertas para sondear previamente sobre la aceptación social de cada uno de los elementos que componen el producto audiovisual ( cinematográfico o no) en su fase de desarrollo de proyecto.
¿Da igual el actor o la actriz que interprete un buen papel? ¿Influye la elección del director y resto del equipo artístico en el éxito comercial de un producto audiovisual? ¿El "look visual" debería ser adecuado al público objetivo al que dirigimos nuestro producto?

Preguntas, cuyas adecuadas respuestas, no aseguran el éxito comercial...pero, sin contestarlas, es probable que dejemos a la suerte el destino de nuestro producto.

martes, 20 de septiembre de 2011

Artesano o Experto


Era una duda, solucionada rápidamente; Artesano, define mi forma de concebir el trabajo a realizar en el Marketing en Medios Sociales y, Experto, serán los demás quienes lo consideren o no. Así pues, Artesano del marketing en medios sociales.
El marketing es el arte de encontrar el envoltorio más adecuado a cada producto, para que este sea comprado por el mayor número de personas posible.
Pero este trabajo, independientemente del gran número de herramientas disponibles, es un trabajo arduo donde debe mezclarse el talento y la inspiración con una metodología casi prusiana.
En la definición del producto, fase inicial de cualquier plan, hay mucho de investigación y análisis y, por supuesto, de intuición.
La definición del mercado al que nos dirigimos, pasa por manejar diversos datos que hay que analizar , uno a uno, hasta llegar a concretar sus datos demográficos, de localización geográfica, de gustos, aficiones,... pero, al final, con la imagen casi completa, debes elegir.
La propuesta del Plan de Marketing/Comunicación, es el resultado de todo lo anterior, pero contiene elementos creativos, intuitivos y contrastados con otras campañas de productos y target similares. El momento de unir la definición del producto con el mercado y de diseñar el plan de medios y acciones más adecuado, posiblemente válido, casi de manera exclusiva, para ese producto, marca o servicio.
La implementación pasa por un trabajo exhaustivo de Social Media Management que nunca debería terminar con esa implementación, valoración contínua y/o cambio de estrategia, sino que nos dirige a saber si el objetivo deseado (VENDER) se ha cumplido y a aprender de los datos obtenidos a través de los diferentes Sistemas de Monitorización del ruido generado en Social Media por nuestra campaña.
Este es el momento en que, algunos,"venden burras", insultando la mínima inteligencia presumible del que tienen en frente:"Vaya campaña más original que hemos puesto en marcha. Hemos conseguido 1000 seguidores en Facebook, 450 en Twitter, y nuestro blog tiene 75..." El cliente flipa, ya que la campaña le gustó y por eso la contrató, pero nunca se planteó: ¿A quién más va a gustar? y, por supuesto, nadie quiere echar la cuenta del dinero gastado y el retorno conseguido.
Así es en ocasiones lo que algunos,autodenominados "Expertos y Creativos", venden.
Defiendo la artesanía de este trabajo, junto al talento, creatividad y la prusiana metodología pero no me olvido de que fui (fuimos) contratado para lograr un objetivo: VENDER.